miércoles, julio 15, 2026
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Martín Pinto: “La gente viene y compra una o dos flautitas de pan para el día”

El presidente de la Federación de Panaderos de Merlo y referente de CIPAN contó que “la mayor clientela que perdimos son los jubilados, que con esta crisis dejaron de comer pan porque priorizan la compra de remedios”. Durante el gobierno de Javier Milei las ventas de pan tradicional disminuyeron entre un 50% y un 60%.

La Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN) expresó su preocupación por la profunda caída en el consumo de panificados y advirtió que la actividad atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Según la entidad, durante la actual gestión nacional las ventas de pan tradicional disminuyeron entre un 50% y un 60%, mientras que los productos de pastelería y las facturas registraron una retracción de hasta el 80%.

El presidente de la Federación de Panaderos de Merlo y referente de CIPAN, Martín Pinto, explicó que el deterioro del poder adquisitivo modificó los hábitos de compra de los consumidores. “La gente viene y compra una o dos flautitas para el día”, sostuvo, al señalar que las familias dejaron de adquirir grandes cantidades y comenzaron a realizar compras diarias, ajustadas al dinero disponible.

Pinto también aseguró que uno de los sectores que más redujo el consumo es el de los jubilados. “La mayor clientela que perdimos son los jubilados, que con esta crisis dejaron de comer pan porque priorizan la compra de remedios”, afirmó. Además, indicó que muchas panaderías funcionan apenas al 50% de su capacidad debido a la baja en las ventas y al incremento de los costos de producción, entre ellos las tarifas de los servicios públicos y el precio de la harina. “Hoy viene más gente a pedir que a comprar”, agregó.

El referente del sector describió un escenario de creciente dificultad para los comercios y sostuvo: “La situación de los panaderos de la Argentina es crítica. Seguimos en caída libre. Hace dos años y medio nos sentamos en un tobogán y no paramos de caer”. En ese contexto, advirtió que numerosas panaderías se ven obligadas a reducir su producción o afrontar serios problemas para sostener su actividad.

De acuerdo con los datos difundidos por CIPAN, la crisis ya provocó el cierre de alrededor de 2.850 panaderías en todo el país y la pérdida de aproximadamente 17.000 puestos de trabajo. Desde la entidad señalaron que, si no se recupera el consumo y continúan aumentando los costos, la situación del sector podría agravarse en los próximos meses.