martes, julio 28, 2026
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Casi la mitad de los jóvenes argentinos vive en situación de vulnerabilidad

Una investigación realizada por especialistas de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 48,9% de las personas de entre 18 y 29 años enfrenta condiciones de vulnerabilidad social. El informe también advierte sobre altos niveles de precariedad laboral, abandono escolar, problemas de salud mental y dificultades para acceder a oportunidades de desarrollo.

Un informe elaborado por investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) encendió una señal de alerta sobre la realidad que atraviesan los jóvenes en Argentina. El estudio determinó que el 48,9% de las personas de entre 18 y 29 años vive en situación de vulnerabilidad, a partir de un relevamiento realizado entre diciembre de 2025 y enero de 2026 sobre 1.002 encuestas presenciales en todo el país. Además, el 73% de los casos detectados corresponde a jóvenes que residen fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Uno de los datos más preocupantes del trabajo es la identificación del grupo denominado “Triple Ni”, integrado por jóvenes que no estudian, no trabajan y tampoco buscan empleo. Según los investigadores, este sector representa aproximadamente un tercio de la población juvenil vulnerable y refleja un profundo proceso de exclusión social. El director de la investigación, Juan Cruz Esquivel, sostuvo que se trata de una franja alejada de las redes de integración y pertenencia, mientras que entre los desempleados solo cuatro de cada diez continúan buscando trabajo.

El informe también revela que, si bien el 70% de los jóvenes encuestados tiene algún tipo de ocupación, la mayoría se desempeña en condiciones de informalidad y precariedad, principalmente en actividades vinculadas al comercio, la construcción y las tareas de cuidado. Como consecuencia, el 78% carece de cobertura de salud privada o de obra social y depende exclusivamente del sistema público para recibir atención médica.

En materia educativa, el estudio indica que seis de cada diez jóvenes en situación de vulnerabilidad no finalizaron la escuela secundaria. Apenas el 32,8% obtuvo el título de nivel medio y solo el 6,7% accedió a estudios terciarios o universitarios. Aun así, el 87,5% considera que completar su formación académica mejoraría sus posibilidades de acceder a una mejor calidad de vida.

La investigación también expone el impacto de la vulnerabilidad en otros aspectos de la vida cotidiana. El 57% de los jóvenes aseguró que sus ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes, mientras que más del 70% manifestó sufrir ansiedad o nervios de manera frecuente y la mitad reconoció atravesar episodios de desgano o depresión. Pese a este escenario, el informe destaca que las expectativas de progreso continúan vigentes: conseguir un empleo o mejorar el actual y acceder a una vivienda propia aparecen entre las principales metas para los próximos cinco años.