viernes, agosto 14, 2026
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Ante el aumento del sobreendeudamiento familiar, la oposición impulsa una batería de proyectos en el Congreso

Distintos bloques opositores, tanto dialoguistas como más confrontativos con la Casa Rosada, presentaron iniciativas para asistir a los hogares endeudados, mientras el Gobierno insiste en que se trata de un problema entre privados.

Con el nivel de endeudamiento de las familias argentinas en su punto más alto de los últimos veinte años, distintos sectores de la oposición —desde el kirchnerismo hasta aliados del propio oficialismo— presentaron en el Congreso una serie de proyectos para atender la situación. La iniciativa surge en contraste con la postura del presidente Javier Milei, quien sostuvo que las deudas «son una transacción entre privados, lo tienen que arreglar entre privados».

Uno de los primeros en moverse fue el radical Pablo Juliano, de Provincias Unidas, quien impulsa un Régimen de protección y defensa de usuarios financieros para frenar el sobreendeudamiento. El legislador bonaerense apuntó directamente contra la gestión libertaria al afirmar que «desde que llegó Milei al poder se multiplicó la morosidad de las familias y se disparó el crédito de corto plazo», y advirtió que «la morosidad no bancaria supera el 30% y debemos evitar que esta crisis se vuelva sistémica y termine estallando socialmente».

Desde Unión por la Patria, varios diputados y diputadas —entre ellos Carlos Castagneto, Lucía Cámpora, Julieta Campo, Gabriela Estévez, Paula Penacca, Julia Strada, Vanesa Silley, Mario Manrique, Sergio Palazo, Roberto Santiago, Natalia Zaracho, Diego Giuliano y Caren Teep— acumulan distintas propuestas, que van desde la creación de una plataforma de asistencia hasta la declaración de emergencia económica y social por el endeudamiento de personas y familias. Castagneto, para graficar la gravedad del momento, comparó la coyuntura actual con la crisis de 2001: «Hoy es peor la crisis porque la gente tiene deudas con los bancos y sobre todo con las plataformas digitales que son usurarias con sus intereses. Hoy no son gastos para comprar heladeras, televisores, o cambiar el auto, hoy los gastos son para comer». Según indicó, la bancada que conduce Germán Martínez trabaja en unificar los distintos proyectos antes de llevarlos a las comisiones.

El fenómeno no se limita a las familias: la diputada peronista Roxana Monzón elaboró un proyecto específico para las Pymes y Micro Pymes, que plantea un plan de regularización fiscal ante ARCA sin pagos a cuenta, con hasta 120 cuotas y una tasa reducida equivalente a la mitad de la tasa pasiva promedio del Banco Nación. «El tejido productivo nacional se encuentra asfixiado por una profunda crisis económica, caracterizada por una severa y sustancial caída del consumo en el mercado interno, el incremento desmedido de los costos operativos y una devaluación del poder adquisitivo que paraliza las ventas comerciales e industriales», explicó la legisladora al fundamentar su iniciativa.

El reclamo también llegó desde sectores cercanos al oficialismo. El diputado del PRO Cristian Ritondo pidió que el Gobierno dialogue con bancos y entidades financieras para negociar la deuda de las familias, en especial la generada por tarjetas de crédito.

En el Senado, por su parte, Beatriz Ávila, de la bancada Independencia —aliada de Patricia Bullrich—, presentó un proyecto que prevé una condonación mínima del 40% de los intereses moratorios y punitorios, planes de pago de hasta 60 meses y la suspensión de embargos mientras dure el acuerdo. «El problema del sobreendeudamiento ya está afectando a miles de familias y necesitamos darles una herramienta concreta para salir de esa situación. No se trata de promover el incumplimiento ni de borrar las deudas: se trata de generar condiciones para que una persona que cayó en mora pueda regularizarse y volver a ser parte del sistema financiero formal», sostuvo la senadora. Por el momento, La Libertad Avanza no muestra intención de dar tratamiento a estos proyectos, pese a la creciente presión de los legisladores para abrir el debate en comisiones.