JOSÉ LUIS CHAMMAH: “LA MEJOR MANERA DE RECORDAR A MARIANO ES TRANSMITIR QUE EL FÚTBOL NO ES UNA GUERRA”

A 19 años del asesinato de Mariano Guaraz en la cancha de Almirante Brown, el sobreviviente de aquella balacera en Isidro Casanova deja un mensaje que invita a reflexionar.

El 16 de diciembre del 2000, la hinchada de Deportivo Morón fue reprimida de manera salvaje por la policía bonaerense en ocasión de un clásico contra Almirante Brown jugado en Isidro Casanova. Esa trágica tarde de sábado se llevó la vida de Mariano Guaraz, un joven de 17 años que iba por segunda vez a la cancha.

“Lo recuerdo con tristeza, más teniendo en cuenta que no cambió demasiado el accionar de la policía en los estadios. Es una fecha muy triste para el mundo Morón”, señaló José Luis Chammah, sobreviviente de aquella balacera, en Radio Búnker (FM 94.9).

“Fue una tarde de sábado donde fuimos a ver un clásico como tantas otras veces, se rompió un alambrado, la hinchada de Morón que fue en gran cantidad a Casanova empezó a subirse al tejido y la policía reprimió. Dijeron que se confundieron los cartuchos de bala de goma por plomo, vino un efectivo desde su casa (Alfredo Silva) porque había escuchado que necesitaban refuerzos en la cancha de Almirante Brown y llegó con su propia arma con balas de plomo, me hirió a mí y terminó con la vida de Mariano Guaraz”, recordó “Jochu” Chammah en el programa “Vuelvo con Vos”.

“Recibí seis balas de plomo, dos entraron y salieron, dos me sacaron y dos todavía tengo adentro. No tengo sed de venganza, me lo crucé a Silva en el juicio oral y no lo vi, no sé si de manera consciente o inconsciente, pero si hoy me lo cruzo por la calle no sé quién es”, manifestó y concluyó: “Que hoy esté libre un hombre que mató a una criatura de 17 años tiene que ver con la injusticia que tiene este país”.

En Julio de 2003, la justicia condenó a 18 años de prisión al suboficial Alfredo Silva por la muerte de Mariano Guaraz y la tentativa de homicidio de José Luis Chammah y Miguel Lobato, pero quedó en libertad al haber cumplido una parte de la condena.

Me paralizan los disparos, justo al año que sucedió esto fui a Rosario por primera vez de visitante y se pudrió todo en un partido con Argentino (el salaíto). Empezaron los disparos y se me paralizaron las piernas, no las podía mover y atiné a decirles a mis amigos que me sacaran de ahí porque tenía mucho miedo. Siempre los disparos me paralizan, es increíble y espantoso”, se sinceró el sobreviviente por milagro de aquella represión policial a comienzos de siglo.

“Jamás vi a la familia de Mariano Guaraz, ni tengo intenciones de hablar con ellos, sé que le hicieron un homenaje hace unos meses en la cancha de Deportivo Morón. A Mariano hay que recordarlo en fechas como hoy y explicarle a nuestros hijos las consecuencias de vivir en una sociedad como la que vivimos, ese es el mejor homenaje que le podemos hacer a él y a todas las victimas del fútbol. Es transmitir que el fútbol no es una guerra, es solo un juego donde una gana y el otro pierde”, cerró reflexionando “Jochu”, papá de dos hijos y ex Jefe de prensa del club de sus amores.

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