LESIONES EN SU CUERPO COMPLICAN A LA TÍA DE SHEILA

La joven de 25 años acusada de asesinar a su sobrina en conjunto con su pareja posee diferentes marcas en su cuerpo que son compatibles con el intento de otra persona por defenderse.

El informe del médico que recibió el fiscal que investiga el homicidio de Sheila Ayala, de 10 años, y que revisó a la tía de la víctima, describió que la acusada tenía lesiones compatibles con el intento de otra persona por defenderse. Después de leer el análisis realizado por el legista, el representante del Ministerio Público lo convocó para que declarase como testigo. El hecho ocurrió el 14 de octubre pasado en el barrio Trujui.

Se espera que el médico pueda especificar con qué elemento se produjeron esas lesiones y, de ser posible, se determine el tiempo de esas heridas.

Tras el peritaje planimétrico realizado anteayer en el predio Campo Tupasy, donde fue asesinada Sheila, se confirmó que el cuerpo de la niña habría sido arrojado sin vida desde el balcón del pasillo del departamento en el que viven Leonela Ayala, la tía de la menor, y su pareja, Fabián González.

Cabe mencionar, que el cuerpo de Sheila fue hallado el 18 de octubre pasado, desnudo y dentro de dos bolsas de basura en el hueco de dos medianeras y tapado por un colchón derruido. Los peritos establecieron que desde el borde la reja hasta el piso del hueco entre medianeras en el que fue hallado el cadáver de la niña hay 5,80 metros. También se estableció el ancho de ese hueco: casi 80 centímetros.

Estos elementos, sumados a la proximidad de dicho espacio con la unidad identificada con el número “6”, en el que viven ambos acusados constituyeron nuevos indicios que los vinculan con su presunta responsabilidad en el homicidio.

Los forenses revelaron la existencia de lesiones en la víctima que complican a la tía de la niña y a su pareja, más allá de que todavía los investigadores no recibieron los resultados de los estudios de ADN realizados en los restos orgánicos levantados del cuerpo de la víctima, que permitirían obtener un perfil genético del asesino.

En la autopsia, los forenses hallaron una marca de ahorcamiento en el cuello de la niña que indicó la causa de muerte. Además, los médicos expresaron en el informe que la menor sufrió las fracturas de cinco costillas. Según los forenses, esas lesiones no fueron vitales, sino provocadas post morten.

Al especificar la forma en la que se produjeron esas fracturas, los médicos indicaron que las costillas se fracturaron al golpear contra las rodillas durante el impacto contra el piso, luego de una caída.

Fuente: Radio Mitre

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