viernes, octubre 2, 2026
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Detuvieron a dos empleadas de un supermercado de Morón acusadas de vender cocaína

Las sospechosas fueron detenidas tras una investigación que comenzó por denuncias de vecinos. Durante los allanamientos en el comercio y en un departamento cercano se secuestraron más de 200 dosis de cocaína, un arma de fuego y elementos para fraccionar la droga.

Dos empleadas de un supermercado de Morón fueron detenidas acusadas de comercializar cocaína desde el sector de fiambrería del establecimiento. El operativo se llevó a cabo en el Mini Market ubicado en la esquina de 9 de Julio y Ortiz de Rosas, donde los investigadores también secuestraron una pistola calibre .22, una balanza de precisión y distintos elementos vinculados al fraccionamiento de estupefacientes.

La investigación se inició a partir de denuncias de vecinos que alertaron sobre una posible venta de drogas en el comercio. Los datos fueron derivados a la Secretaría de Seguridad municipal y luego la Fiscalía N° 9 de Morón, a cargo de Emiliano Rodríguez Reggiani, comenzó a intervenir en el expediente. Las tareas realizadas permitieron establecer como principal hipótesis que las dos mujeres utilizaban el sector de fiambrería para realizar ventas de cocaína al menudeo.

Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías N° 6 de Morón autorizó dos allanamientos simultáneos: uno en el supermercado y otro en un monoambiente ubicado frente al establecimiento. Según los investigadores, esa propiedad habría sido utilizada para almacenar parte de la droga antes de prepararla para su comercialización. En ambos procedimientos participó personal de la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón, junto con el perro detector de estupefacientes Falú.

Los efectivos encontraron más de 200 dosis de cocaína listas para su presunta venta, además de otras porciones compactas de la misma sustancia. También incautaron una balanza de precisión, materiales utilizados para preparar las dosis y una pistola semiautomática calibre .22, cuya procedencia y propietario deberán determinarse. Asimismo, fue secuestrado un Ford Ka que, de acuerdo con la hipótesis investigativa, podría haber sido utilizado para realizar entregas de droga a domicilio.

Por el momento, el propietario del supermercado no se encuentra imputado en la causa, ya que la investigación apunta a que las presuntas maniobras de las empleadas se realizaban sin conocimiento ni autorización de los responsables del comercio. Por ese motivo, la Justicia no dispuso el cierre del establecimiento, aunque quedó sujeto a una inspección administrativa municipal. La investigación continúa para establecer el alcance de la presunta comercialización y determinar si hubo más personas involucradas.