“EN ALGÚN MOMENTO ME GUSTARÍA DIRIGIR A DEPORTIVO MERLO”

Estuvimos hablando con Alejandro Friedrich, quien fue jugador de Deportivo Merlo y actualmente dirige a Acassuso, en la previa de la final del reducido de la Primera C entre el equipo de Parque San Martín y Dock Sud. El ex volante analizó las posibilidades del Charro, el encuentro, expresó su sentimiento por el club y su deseo de ser DT. Además, recordó su paso por la institución, su gol a Boca y una anécdota con Juan Román Riquelme.

Deportivo Merlo eliminó a Lamadrid por penales y jugará la final del reducido de la Primera C contra Dock Sud, este domingo a las 19:15hs en el Libertadores de América. En la previa de este duelo tan importante para los del Oeste, Sector Prensa dialogó con Alejandro Friedrich, quien fue jugador del club en la B Nacional y hoy está dirigiendo a Acassuso en la B Metro. El ex volante hizo su análisis del partido, repasó la etapa en el Charro, confesó sus ganas de estar al frente del plantel y recordó el gol a Boca y su anécdota con Juan Román Riquelme en aquella semifinal de Copa Argentina 2012.

SP: – Deportivo Merlo está a 90 minutos de volver a la B Metro, ¿cómo lo ves al equipo? ¿Lo seguís?

AF: – Si, sigo todas las categorías, más que nada ahora las finales. Al equipo lo he seguido, lo enfrenté en un amistoso de pretemporada. A pesar de que tuvieron algunas bajas de jugadores importantes, como Fabbiani y el “Dudy” Pèrez, el equipo está bien, tiene un entrenador con mucha experiencia. Los sigo mucho, están a 90 minutos de volver al profesionalismo. Les deseo todo lo mejor, es un club que quiero mucho, tengo los mejores recuerdos y ojalá se les pueda dar.

– Por delante está Dock Sud ¿Cómo analizas esa final?

– Si, otro buen equipo, duro, con jugadores de experiencia. Son los dos mejores equipos, por eso están en la final. Me imagino un partido duro, reñido, como es la categoría. Creo que el que más concentrado esté, y que aproveche las pocas oportunidades que seguro va a haber, se va a quedar con el partido. Es lo que uno piensa al principio. Después, el fútbol tiene momentos, acciones y situaciones que, por errores del rival, abren el encuentro.

– ¿Qué significa el Charro para vos?

– Es un club muy importante, como dije anteriormente, tuve uno de los mejores años de mi vida deportiva. Es un club al que quiero mucho, me han tratado muy bien, la gente me ha demostrado su cariño, lo siguen haciendo. Es un club que va a llevar siempre un lugar muy importante en mi corazón.

Festejó loco con la camiseta del Depo.

– ¿Te gustaría dirigir a Merlo en algún momento?

– Obviamente, en algún momento me gustaría dirigir o estar en el club, donde la pasé muy bien y fue feliz. Pero bueno, para eso se tienen que dar muchas cosas. Hoy estoy trabajando en el club como Acassuso, que amo, soy feliz, me tratan bien y tuve un ascenso como jugador. No me detengo mucho a pensar eso, lo que si, quiero que a Deportivo Merlo le vaya bien, tiene un gran equipo y entrenador. Ojalá que asciendan a la B Metro, es una categoría donde merece estar.

– Uno de tus partidos más recordado es contra Boca, por Copa Argentina, donde empataste en el minuto 90 ¿Te acordás de la secuencia del gol? ¿Qué te dijeron?

– No sólo es recordado por mí, sino por el club. Es el partido más importante de la historia de Merlo, hasta hoy, ojalá tenga otros. Fue un partido emotivo, que jamás lo vamos a olvidar. Recuerdo que Ema Martínez se la da a Yeri, él tira un centro pasado, la corre Oswaldo Blanco, la toca atrás para Almada que me ve a mí y la paré y le dí fuerte. Por suerte entró al lado del palo. Fue un gol muy importante, muy gritado por todos. Se nos dio la posibilidad de llegar a los penales, todos saben cómo terminó la historia, lamentablemente. Es un dolor haber quedado eliminado, pero un orgullo haber estado a la altura de uno de los equipos más importantes de Argentina y del mundo. No nos superaron en ningún momento, fuimos dignos competidores. Fue un partido para estar orgulloso del equipo.

– Tenés una anécdota con Riquelme en ese partido, ¿no?

– Se ve una jugada en la tele, en un córner a favor nuestro, enfocan la mitad de la cancha porque tenemos un diálogo y me da una palmada en la cola. Es un jugador muy difícil de marcar, le pegué bastante. En ese momento, me dice “deja de pegarme”. Le dije que si no lo hacía, no lo podía parar. Me dice “bueno, pero pegame más despacio”. Fue un momento divertido en un partido tenso.

– ¿Cómo es Alejandro Friedrich fuera de las canchas?

– Un pibe muy sencillo, que disfruta mucho de la familia, de los amigos y no necesita mucho para ser feliz. Un pibe frontal, sincero y leal.

Friedrich en la actualidad como entrenador de Acassuso.

– ¿Qué diferencias hay entre la vida de DT y futbolista? ¿Extrañas ser jugador?

– Si, la realidad es que hay diferencias. Uno cuando era jugador de fútbol, entrenaba, se dedicaba a descansar, comer bien y nada más. Ahora, como entrenador, uno tiene que ir a entrenar al equipo, seguir laburando después en la planificación, en ver los partidos, te demanda mucho más tiempo. Era mucho más simple ser jugador, ser director técnico lleva mucha más responsabilidad. Pero bueno, me gusta, me apasiona y estoy haciendo lo que me gusta. Se extraña jugar, pero ya pasó esa etapa y estoy en la otra.

– Con Deportivo Merlo jugaste semifinal de Copa Argentina y B Nacional. Con la camiseta de Acassuso tuviste un ascenso, jugaste varios años y ahora sos DT ¿Con cuál te sentís identificado?

– Me siento muy identificado con Acassuso. Fui jugador, mánager y ahora entrenador, hace doce años que estoy trabajando en el club. Además, tuve la suerte de ascender al profesionalismo con el equipo, siendo el capitán. Es un club que amo profundamente, que siento como mi casa y me tratan como tal.

– ¿Tenés un ídolo?

– Mi mamá es mi ídola porque siempre nos crió sola. Mi viejo laburaba todo el día. Si somos algo en la vida, tanto mi hermano como yo, es gracias a ella. No juzgo a mi viejo, porque laburaba a morir, pero mi vieja se puso la diez y nos crió sola.

– ¿Tuviste un trabajo antes o mientras eras futbolista?

– No, no trabajé. Pero mis padres me inculcaron estudiar, siempre. Terminé la secundaria, en la cual me recibí de técnico en tornería y fresa, también de técnico electricista. Después seguí en un nivel terciario, soy técnico en seguridad e higiene y control ambiental industrial. El trabajo fue siempre el fútbol.

– ¿Te arrepentís de algo en tu carrera?

– La verdad, me arrepiento de la forma en que me retiré. Fue en una pretemporada, a pocos días de comenzar el torneo, enojado con el entrenador de turno (Blas Giunta). Me arrepiento de eso. Tuve una carrera linda, para lo que me dio. Siempre dejé todo, el máximo, me dio para jugar hasta la B Nacional. De eso no me arrepiento, pero si creo que debí retirarme adentro de una cancha, saludando a la gente, mi familia e irme a casa en paz. Fui muy impulsivo, tomé una decisión en caliente. Gracias a Dios, aprendí que eso no hay que hacerlo y hoy ya no lo haría.

– ¿Tenés algún sueño pendiente en lo personal o deportivo?

– El sueño más próximo, más cercano que tengo, es llevar a Acassuso a la B Nacional. Veníamos bien, teníamos un equipo para pelear el ascenso, de hecho a Tristán Suárez, que termina ascendiendo, le ganamos muy bien. Lamentablemente, la pandemia nos frenó, el equipo se me desarmó por completo y tuvimos dificultades en la última parte del año. El balance es súper positivo, agarramos al equipo 17ª, en pocas fechas nos pusimos entre los primeros diez. Terminó un torneo, arrancó otro, íbamos primer y nos frenó la pandemia. Y bueno, no terminamos teniendo un buen final de campeonato.

Por: Ezequiel Olivera

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