IVANA LANUTO, LA ASTRÓLOGA QUE GRITA GOLES EN LA TV PÚBLICA

Dialogamos con Ivana Lanuto, periodista y astróloga que participa en el programa “Relatoras Argentinas”, y nos contó de su experiencia en el reality.

Integrante del programa “Relatoras Argentinas”. Nacida en Castelar. Periodista, astróloga y madre. Sector Prensa entrevistó a Ivana Lanuto, quien además de todas estas profesiones, también relata al Club Dorrego en handball. El relato femenino en nuestro país, sus inicios y la mirada que se debe cambiar, fueron algunos de los temas.

SP: – ¿Cómo se te dio lo de “Relatoras Argentinas”?

IL: – Surgió a fin del año pasado. Dos colegas me avisaron de que se había caído un reality, que se estaba preparando una posibilidad. Le voy a dar el crédito a Fernando Castillo Díaz, de Radio Búnker, me dijo que presenté el curriculum y me anote. Él me hizo acordar, yo me anoté en febrero de este año. Estaba mi compañero Claudio (Zuth), con el que me inicio en las transmisiones y en el relato de handball, es en lo que más tengo continuidad y experiencia. Hice transmisiones de todo tipo, pero no en el lugar de relatora, sino como productora, estudios centrales o campo de juego. Fue muy loco, el mismo día que me anoté, me escribieron y me pidieron que amplíe los datos. Ahí me di cuenta que entré un poco tarde, pero que mi curriculum o relato gustó. Quedé entre las 25 que seleccionaron, antes de las 16 que quedamos después en el programa.

– ¿Relatas handball en general o seguís la campaña de un equipo?

– Lo que relato en handball es la campaña de Dorrego, de Morón. Desde 2017, arrancamos a relatar la Liga de Honor, tanto de damas como caballeros, puntualmente comenzamos con los caballeros en ese año. Y desde 2018, yo tomo la posta de relatar todos los partidos. Fue mágico el 2018, se dio la hermosa coincidencia de relatar el clausura y apertura, después los campeonatos nacionales. Las chicas de Dorrego ganaron todo, así que grité tres campeonatos. Los varones se sumaron a los festejos en el Gorky. Era una locura. Hemos ido a todos los clubes, en diferentes horarios, porque a veces había que reprogramar en la semana, y las acompañamos siempre. Hay pocas transmisiones de handball, Ferro tuvo alguna y ahora no está. La de Argentinos Juniors, también Ballester. Somos pocos los que le hacemos el aguante al deporte amateur, pero es muchísima la gente que se conecta, y más ahora que no puede haber público. Antes de que llegue DeporTV, hemos transmitido la Liga Metropolitana.

– ¿Suma para un relator o relatora estar en la campaña de un equipo campeón?

– Si, claro que sí. Hay una lucha que tiene que ver con ser relatora y mujer, me sentí empatizada y conectada con las chicas de Dorrego. Pero en su momento, ellas no estaban acostumbradas a tener relato, prensa, no tenían noción de lo que es tener esto. Tener un grupo de periodistas que las miraban, querían tener sus nombres, que las nombraban. Nos costó conectar con esa idea de que ellas iban a ser transmitidas, son personas que fueron a jugar y aman al club, pero no tienen idea de eso. Tuvimos que romper un hielo importante. Además, tuvimos que salir de la gran dificultad de que nadie miraba a las chicas. El handball femenino, a diferencia de lo que pasa con el hockey femenino, está muy subestimado y desvalorizado. Entonces, la realidad es que también fue toda una hazaña, una iniciativa hermosa. Fue una propuesta totalmente distinta. Lo más vistoso es el handball masculino. Cuando veía que las mujeres no eran transmitidas, y que estaban haciendo una campaña hermosa en 2017, le dije a Claudio que empecemos a transmitir a las chicas. Somos un equipo de cuatro personas, lo hacemos ad honorem. Mi amigo me dijo que era un baile, tenemos nuestros trabajos y tareas, lo hacemos en nuestros horarios libres o nos hacemos espacios. Desde que las empezamos a acompañar, se sintieron como motivadas, estaba esto de gestionar y difundir la actividad. Ahí todo fue sumando, empezaron a ganar, eran imparables, un equipo poderoso y humilde, que no se la creyó nunca, pero ganó todo. Le ganaron a Ferro, las tres finales que grito, tanto en el clausura, apertura y nacional. Me siento muy identificada con que las mujeres tengan espacio.

– ¿Cómo es ser relatora en Argentina?

– Es difícil. La gran diferencia es que no soy joven, en realidad sí, pero no soy una niña. Entonces, dentro de mis compañeras de “Relatoras Argentinas” hay muchas que recién arrancan, tienen 25, y nunca sufrieron discriminación, por así decirlo, como lo sufrí yo que tengo diez años más. Es distinto. Yo me recibí hace muchos años, cuando la mujer no estaba “bien vista” ni en el periodismo deportivo. Siempre uno se tiene que hacer camino en esto. Encontrarse con compañeros que te dejan sumarte, que podés armar una tira deportiva con alguien que tiene ganas de que haya una voz femenina. Siempre rescato que Claudio fue quien me dijo que iba a relatar a las chicas y más de una vez tuvimos inconvenientes, sobre todo él, y yo le decía que iba a relatar a los varones. Me decía “claro, Iva, vos vas a relatar a los varones”. Soy como un reemplazo directo. A veces, él no podía ir y yo relataba dos partidos seguidos. Ser relatora en Argentina cuesta, mientras no podamos darnos el espacio de escuchar una mujer relatar. Lo digo yo también, estamos todos cambiando la cabeza y deconstruyendo cosas a nivel estructura, mandatos y formatos establecidos. Quizás no estamos acostumbrados a que la mujer relate, pero somos tan apasionadas y futboleras, amamos el deporte en general, como los hombres. Está bueno que seamos abiertos a dejar que la mujer cuente su historia, su manera de ver las cosas. Por supuesto que, no estoy del lado de la idea que la mujer tiene que imitar a un relator masculino. Es más, cuando veo que una mujer relata tirando a lo masculino, no va por ahí, sino que la mujer tiene que ser mujer y aportar desde ese lugar. Sino estamos imitando y buscando que nos quieren porque nos parecemos a lo que existe. Lo lindo de ser relatora es eso, tener su impronta, latiguillo, tono, voz. En Argentina es imposible ser relatora, si no existiera este reality no nos estarían viendo, capaz ni el tema estaba puesto. Las mujeres también podemos estar en la cancha y agarrar un micrófono.

– Cuando mencionas lo de la impronta, ¿te referías a que al momento de escucharte digan “esa es la voz de Ivana” y no un “tiene la voz parecida a tal relator”?

– Me refiero a eso. Mismo me pasó en este reality, que me juzguen. No tengo una voz aguda, me dice mi profesora que tengo la voz más aguda de lo que pienso. Yo creo que tengo una voz de mujer, no es alineada de ninguna manera, pero me ha pasado que me hayan dicho que tengo mucha intensidad. Que gritaba, en un momento, que tampoco creo que grite, si soy muy apasionada. Soy de expresar mucho con la voz. Creo que sí, en esta dificultad de ver mujeres en el deporte, en el relato, haya como una oreja que puede juzgar más con lo que se escucha, lo normal, lo común, y no darles lugar a voces distintas. Creo que es muy difícil hasta para los locutores, en general, salir del contexto de locutor perfecto. Decir qué es mejor, ser nasal como Mariano Closs o tener la voz grave como otros relatores. Y no hay un mejor, me parece que lo mejor es cada uno elija porque sienta que empatiza. Hay que dejar los formatos, si esa relatora o ese relator está contando con emoción, con claridad y detalle lo que sucede en una cancha, no tiene que ser perfecto como el locutor. Pensemos por qué el locutor debe ser tan perfecto, cuando es una voz. Hay que romper moldes, que prevalezca la vocación, la claridad y lo que cuenta esa persona. Encasillar, pensar que tengo que relatar como tal, está mal. Uno puede tener técnicas y herramientas, pero el error va a ser por querer ser perfectas, copiar a alguien. Ahí, el relator termina siendo uno más.

– ¿Te discriminaron en algún momento de tu carrera?

– Discriminación dura, explicita, no. Te discriminan al dejarte afuera, no proponerte a sumarte a un proyecto. Al ver que siempre eligen varones o eligen mujeres que tengan un cuerpo lindo y no saben de deportes, pero están ahí. Me ha pasado al comienzo de mi carrera, éramos muy pocas periodistas, o las modelos las que ocupaban los canales. Por suerte, ahora hay más periodistas, comentaristas, profesionales. La discriminación surge en no dar el lugar.

– ¿Es verdad que lloraste cuando te viste por primera vez en el programa?

– Si, tal cual. Justo el día que estábamos saliendo al aire, mi primer relato, yo estaba grabando otra parte y lo vi medio de reojo, pero fue una emoción enorme. Lo que más me sorprendió fue escuchar mi voz en la tele, es lo que más me emocionó. Me acuerdo que estaba con mis compañeras, me preguntaron qué me pasaba. Pensaron que había recibido alguna mala noticia, porque me había angustiado bastante. Lo primero que pensé, “llegó tu voz a la televisión”. Casi sin pensar esto, en todo lo demás como el premio. Participar ya es ganar. Por supuesto que soy muy exigente, a veces me molesto, me enojo con alguna devolución. Pero más allá de eso, ya es una victoria el estar, nunca me esperé estar en la tele.

-¿Soñás con hacerte lugar en otros deportes?

– Me encantaría hacerme lugar en otros deportes, mi sueño es ir a los Juegos Olímpicos.

– La astrología, ¿es algo que haces en los medios?

– Siempre fui muy fanática de las energías, del horóscopo y los signos. Me ayudó mucho a comprender que el otro es distinto, justamente porque tiene otra carta natal, otro formato, ser más paciente y tener la cabeza más abierta. Me dio mucha madurez. Me ayudó para estar mejor en sociedad. Además, para empoderarnos, me ayudó a mi autoestima, conocerme. La astrología me fue llevando a escribir notas, pero siempre más de mi blog. El año pasado hice un programa en Radio Búnker (FM 94.9), era sobre terapia. Hacíamos astrología, traíamos un terapeuta que tenga otro formato como para abrir la cabeza de la gente.

– Si te piden que te definas personalmente y en lo profesional, ¿cuál sería tu respuesta?

– Yo, creo que soy comunicadora. Y motivadora. Soy energéticamente, una mujer que al que ve medio bajoneado, trata de hacerlo sentir mejor, que pueda brillar y buscar su camino. La gran diferencia con las astrologas o tarotistas, es que sé comunicar. Puedo poner en palabras mucho más que otras terapeutas, porque me gustó desde chica hablar. Mucha gente dice que soy muy sonriente.

– ¿Te imaginabas llegar a todo esto cuando eras chica? ¿Tenés alguna cuenta pendiente?

– No me imaginaba ser periodista, hacerme lugar. Siempre tuve esta impronta. Siempre fui muy tímida, después me fui haciendo, era muy peleadora. Me enojaba con los varones, siempre estaba ahí, jugando al fútbol. Me gusta jugar al fútbol, ahora no lo hago porque es complicado conseguir equipo. Soy tan feliz con la astrología que no me lo imaginaba. Me doy cuenta que todo lo que me propongo, lo logro. Y que cuanto menos pienso, más logro también. Es como que tiene que ver con soltar o esperar mucho más de lo que se imagina. Pendiente, me gustaría trabajar en algo periodístico que sea fijo, ir a los Juegos Olímpicos o Mundial.