jueves, agosto 20, 2026
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La CGT y las CTA marcharon al Ministerio de Economía para pedir un programa de refinanciación de deudas

El motivo es revertir la morosidad de las familias. Las centrales obreras, junto a organizaciones sociales, acercaron un documento al edifico de la cartera de Economía.

Las cifras récord en relación a la morosidad de las familias argentinas encendió las alarmas. Por ese motivo, la CGT y las CTA, junto a movimientos sociales, marcharon hacia el Ministerio de Economía, donde entregaron un documento. Ante este contexto de endeudamiento, exigieron por un programa para la refinanciación de las deudas y revertir la situación.

«Exigimos al gobierno cumplir con la función de regulación del BCRA respecto a los niveles de tasa de interés aplicable a préstamos bancarios, las aplicaciones financieras, billeteras virtuales y todo medio susceptible de endeudamiento con personas físicas», manifestaron.

Por otra parte, solicitaron analizar la situación de endeudamiento que atraviesan las Pymes, señalando que «compromete su capital de trabajo y amenaza la continuidad de su actividad poniendo en juego las fuentes de trabajo».

Sumado a eso, pidieron por «un programa de refinanciación de deudas que atienda el alarmante nivel de morosidad, incluyendo niveles de tasa acordes a la evolución de los ingresos».

«La situación económica está golpeando cada vez con más fuerza a las familias trabajadoras y también a las empresas que producen y generan empleo. A la caída de los ingresos y el deterioro del consumo, se le suma el costo elevado del endeudamiento que sufren familias y PYMES que está haciendo que cada vez sea más difícil llegar a fin de mes, pagar las cuotas y sostener las actividades productivas», indica el texto.

«Cuando una familia deja de poder pagar una tarjeta de crédito o un préstamo, deja de consumir. Cuando una empresa no puede financiar su capital de trabajo, reduce su actividad. Y cuando cae el consumo y cae la producción, también se resiente el empleo. Es mucho más complejo aún es el escenario de aquellas familias que, imposibilitadas de acceder al crédito a través de canales formales, se ven obligadas a recurrir a vías informales de financiamiento, incluso para poder cubrir sus necesidades básicas, y son víctimas de intereses usurarios exponiéndose a situaciones más dramáticas aún», agregaron.

«Frente a esta situación, es necesario que las políticas públicas atiendan esta problemática que agrava aún más la crisis socioeconómica. La posibilidad de refinanciar las deudas, extendiendo los plazos y reduciendo transitoriamente la presión de las cuotas, puede permitir que las familias recuperen capacidad de consumo y que las empresas puedan sostener su producción», finalizaron.