jueves, abril 23, 2026
DestacadasSociedad

Más de la mitad de niños y adolescentes sigue en la pobreza

Un informe de la UCA reveló que el 53,6% de los menores no cubre sus necesidades básicas, aunque el indicador mostró una baja en los últimos años impulsada por mejoras en ingresos sociales.

Más de la mitad de los niños y adolescentes en la Argentina continúa en situación de pobreza, de acuerdo a un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), que registró un 53,6% de menores sin acceso a condiciones básicas a fines de 2025.

El relevamiento, difundido en el marco del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, mostró una disminución respecto de años anteriores: al inicio de la actual gestión nacional, el índice alcanzaba el 62,9%, luego bajó a 59,7% en 2024 y finalmente descendió al valor actual. Según el estudio, la mejora estuvo vinculada a la desaceleración inflacionaria y al refuerzo de políticas de asistencia social.

Sin embargo, los datos evidencian que la problemática sigue siendo estructural. El informe destaca que el nivel más bajo de pobreza infantil se registró en 2011, con un 35,7%, mientras que a partir de 2018 comenzó una tendencia ascendente que se profundizó desde 2020, cuando el indicador superó el 60%.

Las condiciones de vida de los menores en situación de vulnerabilidad también presentan fuertes carencias: el 42% reside en hogares con deficiencias en saneamiento, el 61,2% no cuenta con cobertura de salud y el 82% no participa en actividades culturales fuera del ámbito escolar. Además, sólo la mitad dispone de una computadora en su hogar y apenas el 16% tiene acceso a internet.

En el plano emocional y educativo, el estudio advierte que el 18% de los niños y adolescentes presenta síntomas de ansiedad o tristeza, con mayor incidencia en mujeres adolescentes. Asimismo, las desigualdades sociales impactan en el aprendizaje: quienes atraviesan estas dificultades tienen mayores probabilidades de bajo rendimiento escolar, en un contexto donde apenas el 6,3% de los estudiantes recibe ayuda económica para sostener sus estudios.