lunes, marzo 31, 2025
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«Sin saberlo, los adolescentes incorporan los mismos valores que los militantes de agrupaciones políticas»

Pablo Díaz, sobreviviente de la Noche de los Lápices, analizó la adolescencia de hoy en un marco donde se busca implementar el discurso negacionista sobre la última dictadura militar.

Pasó un nuevo 24 de marzo con una gran movilización en Plaza de Mayo, con el lema de siempre de memoria, verdad y justicia. Sin embargo, hoy Argentina se encuentra en un contexto donde buscan cobrar fuerza aquellos que apoyan un discurso negacionista de la última dictadura militar. Pablo Díaz, sobreviviente de la Noche de los Lápices, dio detalles de sus charlas con los adolescentes acerca de esta temática y destacó que hoy es llamado por diversas escuelas, centros de estudiantes y demás. Por otra parte, analizó la adolescencia de hoy, la comparó con la de su época, y señaló que hay un arrepentimiento de quienes votaron a Javier Milei.

«Me resulta, entre la angustia que podemos llegar a tener por cosas muy particulares del gobierno de turno, llamativo la cantidad de pedidos de adolescentes, centros culturales, colegios o bares que pidieron que vaya a conversar. El 24 de marzo pudo haber sido la marcha, pero el 25 estuve en la escuela N° 49 de Berazategui. Mañana viajo a Santa Teresita, por otro evento. Tengo pedidos hasta diciembre. Y eso tiene un poco de esperanza, además de que las conversaciones con los chicos están siendo muy amenas desde el punto de vista emocional, inclusive sobre aquellos que me tratan de explicar por qué votaron lo que hoy están en contra. Muchos chicos han ido con una falsa expectativa, porque hoy lo reconocen. Además, los adolescentes se fortalecen en los centros de estudiantes», dijo en Radio Búnker 94.9, en diálogo con el programa «El Tanke de Búnker».

En un momento donde el discurso negacionista trata de tomar fuerza, Díaz afirmó que «los adolescentes necesitan la memoria en su cotidianeidad». En la misma línea, agregó que «la memoria en los adolescentes es la identidad».

El significado de La Noche de los Lápices para las nuevas generaciones: «Es una historia de amor de adolescentes, en la sensibilidad social y en la pelea en la referencia al boleto estudiantil», señaló.

¿Hay nuevas demandas de los adolescentes?: «Noto que piden más fórmulas de poder tener oportunidades, crecer socialmente, resolver cosas en sus propios barrios. Noto preguntas nuevas sin ser militantes de agrupaciones políticas, que los hay. Hoy por hoy, hay un ámbito por fuera de la instancia política partidaria de los adolescentes, que inclusive se incorporan, sin saberlo, a los mismos valores que tiene un militante de las agrupaciones políticas populares. En mi generación, con el contexto histórico de nuestros padres autoritarios, teníamos los secretos en la calle. Hoy, los chicos lo manifiestan en la sobremesa», resaltó.

«El tema de la unidad, ellos la ven en función de qué referentes los representan. Que no sea una instancia de política partidaria por fuera de sus necesidades. Ven una pelea política polarizada entre unos y otros, pero que a ellos en la cotidianeidad no les está bajando la contención. Cuando les pregunto por un Concejal o Diputado, les resulta lejano», indicó.

Sobre la pelea por el boleto estudiantil explicó que «eso fue en una instancia económica para que no haya abandono de compañeros».

«Un año y medio antes de las elecciones, unos chicos me decían que por mi rebeldía tenía que estar con Milei. Yo dije, ‘no entendieron nada’. Pero hoy, esos mismos chicos me piden perdón. Les dije que no hace falta pedir perdón, porque votaron una expectativa de posibilidad de que sus padres salieran de alguna instancia social pobre. Un chico de clase media, escuchó a su abuela decirle a sus padres que la dejan morir para no ser un costo, y él se sentía culpable», recordó.

¿Existe diálogo con la dirigencia política?: «Hace muy poco hablé con un funcionario de Axel Kicillof, con Carlos Bianco, porque yo necesitaba derivar el tema de salud mental en un organismo. No tengo una referencia constante de llamados, pero si con una línea intermedia que está en los barrios», contó.

«Bianco me solucionó el problema. Me alienta a que lo haga, que hable y ocupe ese espacio. Lo que pasa es que a veces en ocupar un espacio de esa naturaleza, necesito fórmulas concretas para decirles que puede haber una solución», concluyó.